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JÓVENES, CIUDADANÍA Y MEDIOS [1]
Henry Naranjo Ramos[2]
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Hoy, los medios de comunicación tienen en sus manos la posibilidad de formar actitudes, ideas y creencias. Han llegado, incluso, a sustituir las funciones formativas de la familia, la escuela y la Iglesia.
Los medios son ahora omnipresentes e inevitables. Sin lugar a dudas, se han convertido de modo directo o indirecto, en la ventana por la que damos cuenta de lo que ocurre en el mundo. Están en el centro de la experiencia vital, en el corazón de nuestra capacidad o incapacidad para encontrarle un sentido al mundo en que vivimos. De hecho, nos presentan un sin fin de maravillas, nos posibilitan un mayor acercamiento a realidades que antes nos eran lejanas, nos permite difundir mensajes por el mundo entero y promover en las nuevas generaciones valores como la responsabilidad, la solidaridad, la justicia y la caridad.
Sin embargo, también tienen su riesgo: un uso inadecuado e irresponsable de los mismos puede generar efectos hipnóticos y adictivos. Desde los padres que esperan que los medios cubran las necesidades educativas y morales de los hijos, hasta los adolescentes que intentan llenar sus vacíos y fastidios consumiendo horas y horas contenidos vacíos, violentos y con una alta carga de mensajes nocivos…
Los medios de comunicación, sin duda, deben ser tratados con respeto y amplia visión crítica. Con nuestro proyecto pretendemos, ante todo, invitar a los jóvenes a reflexionar sobre el tema y así romper con el efecto narcótico del consumo irracional. Queremos invitarlos a pasar de receptores pasivos a receptores activos, críticos y propositivos. Desde la visión pedagógica de los medios tenemos una enorme responsabilidad, la cual no podemos dejar que pase inadvertida.
Con respecto a las redes virtuales leí hace algunos días que el espectacular éxito de Nokia tiene su origen en la timidez de muchos jóvenes, que descubrieron que los primeros pasos de la amistad y del amor eran muchísimo más fáciles a través del SMS. El teléfono móvil permitía prescindir de la rígida norma tradicional que requería la presentación por parte de una tercera persona. Cuántos que no se atreven a abordar directamente a una compañera de curso, se sienten mucho más «sueltos» a través de un mensajito. Las nuevas tecnologías están cambiando las maneras de relacionarse y las formas de vivir, sobre todo entre los estudiantes.
El tipo de vida social que ofrecen las sociedades virtuales puede ser como una especie de videojuego sofisticado que engancha, vicia y desconecta de la realidad, de forma que puede haber gente que tiene muchos amigos en Facebook y contactos en Skype, y sin embargo lleva una vida solitaria entre sus familiares, vecinos y compañeros de estudio o de trabajo. Cuántas veces quienes más tiempo dedican a una red social tecnológica son unos «Cusumbo solos», unos individuos solitarios, encerrados en su cuarto frente a la pantalla del ordenador. Sin embargo, la mayoría de la gente, lo usa para lo que más nos gusta y mejor se nos da: chismosear. Es una forma fácil de saber lo que hacen los demás sin que ellos se enteren.
Los amigos virtuales en vez de convertirse en un sustituto de los amigos reales, deberían más bien fomentar y desarrollar las relaciones personales, en las que hay también un factor físico. De hecho, las personas más sociables no son las que tienen más amigos en Facebook, sino las que dedican su tiempo a estar realmente con los demás. Estoy convencido de que estas redes pueden ayudar un poco a los más tímidos, ya que hacen más fácil conocer más gente, y sobre todo sirven para mantenerse en contacto —gratuitamente y con poco esfuerzo— con toda la red de conocidos, mediante el envío de noticias, mensajes o fotos. Estas redes deben complementar las relaciones en la vida real, no sustituirlas.
Ahora bien, si hasta el momento no me he referido en muy buenos términos frente a la amistad virtual, eso no quiere decir que desprecie las redes sociales. Son muy útiles, se pueden trabajar pedagógicamente. Hay allí una herramienta demasiado buena para educar, para crear conocimiento, para construir Cultura, para construir ciudadanía, para construir subjetividades. ¿De qué manera? Esto ya es tema de mi segundo ensayo, que prontamente lo presentaré
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
[1] Ensayo presentado en el marco del espacio académico Multimedia I, orientado por el profesor Guillermo Reyes Fierro, como parte del proceso formativo de la Especialización En Comunicación Educativa gestado en Universidad Minuto De Dios.
[2] Licenciado En Filosofía y Ciencias Religiosas (UNIVERSIDAD SANTO TOMAS DE AQUINO), Candidato a Especialista en Comunicación Educativa (UNIMINUTO).
[3] RUEDA ORTIZ, Rocío. “CIBERCULTURA: METÁFORAS, PRÁCTICAS SOCIALES Y COLECTIVOS EN RED”. nomadas@ucentral.edu.co. Págs.: 8-20
[4] VALDERRAMA, Carlos. “MOVIMIENTOS SOCIALES: TIC Y PRÁCTICAS POLÍTICAS”. nomadas@ucentral.edu.co. Págs.: 94-101
viernes, 5 de marzo de 2010
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